viernes, junio 25, 2010

La pasadita

Recuerdo aquellos bellos tiempos cuando era un joven universitario cursando la carrera de ingeniería industrial en la Universidad de Sonora, lleno de sueños, ilusiones y gases (luego contare esa parte).  Recuerdo que  los “mas grandes” venían a contarnos a  nosotros los jóvenes e fácilmente impresionables, historias fantásticas sobre como habían entrado a hacer sus practicas  profesionales en la planta de estampado y ensamble Ford Hermosillo.

Como aspirante a ingeniero, uno escuchaba las fantásticas historias de como grandes “prensas” doblaban y formaban el metal para formar las puertas, de cómo había “robots” dentro de la planta que soldaban  los automóviles, de cómo miles de personas “armaban” los automóviles y de cómo cuando redactaban emails usaban “comillas” para todo sin razón aparente alguna.
También platicaban como todos los ingenieros iban a “La pasadita” donde las tortas estaban bien buenas. Hasta hace poco descubrí que la pasadita era una pequeña fonda de comida y no un burdel que estaba cerca de la planta. Como tengo la fortuna de trabajar en el nuevo parque industrial, pues pude visitar el famoso local de la Pasadita.
No tengo absolutamente nada en contra de las fondas, por el contrario, las apoyo fervientemente y también quiero aclarar que tampoco tengo absolutamente nada en contra de Yuridia. Tal vez sea el que todo el mundo platicaba lo bueno que era la comida o lo rico de los burros que servían o el casi legendario sabor de las tortas, pero en el submundo de comida de manufactura, la pasadita es igual a todas las demás.

Me explico: cuando llegue al lugar, tenia tanta hambre que pedí una torta de pierna, que no tenia absolutamente nada de malo, al contrario, me la comí gustoso (tan gustoso que se me olvido tomarle foto). Pero ahí el mi problema, la torta estaba buena, pero no tenia nada extraordinario. La pierna tenia buen sabor y estaba bien cocida, el pan era mas bien tirandole a dulzón, mayonesa que sabia a Mckormic, etc. etc. Era una torta mas bien promedio.
Después tuve que pedir dos burritos, uno de deshebrada y otro de carne con chile. Ambos bastante buenos, la deshebrada sin mucho chile verde cómo debe de ser, y la carne con chile normal, un poco falta de sabor para mi gusto, pero no estaba mala; ambas en una tortilla medio tostada.

Refrescos en botellas de plástico y latas, sabritas y aguas de todo tipo. Cuando platico esta historia, las pocas personas que se dignan en prestarme atención siempre comentan: “es que no pediste un burro de machaca“. Tal vez ese fue el error. Lo que si se es que volviera a la pasadita a darle otra oportunidad, tal y como considera que deben de dársela ustedes. Un lugar que no defrauda, pero tampoco impresiona. Citando de nuevo a Homer H. Simpson(1995): “That was good, but not great“.

Yo le daría 3 academias de 5

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