martes, junio 01, 2010

Sam Camarón

Desde siempre, al menos en mi familia, después de el gusto de comer carne, el gusto por comer camarones ha sido motivo casi de fiesta. Desconozco a ciencia cierta de el porque el gusto por este producto, que si bien es caro y no ha a todo el mundo le gusta, casi siempre ha sido todo un  acontecimiento.

Y la verdad no es para culpar a nadie, toda esta familia de crustáceos  llámense camarón, langostino,  langosta, gamba, etc. son todo un manjar. Preparados en mil y una formas, siempre tienen ese característico sabor y textura que hacen muy difícil de resistirlo.
Este local que toco visitar hace algunas semanas, es una nueva franquicia donde la idea es agregarle valor a la cadena de suministro donde se pueda auto consumir el producto sin depender de terceros . . . Dicho esto,  queda bastante claro que no es mas que la avaricia de gente sin escrúpulos que quiere tener mas y mas dinero aprovechándose de los pobres camaroncitos, sangrando también a los pobres incautos como su servidor, a comer camarones en una especie de comida rápida pero hecha de camarón.

Pero hablando en serio, la idea es bastante buena. Según el video que pasan en las televisiones del local, que parece propaganda de gobierno comunista, te hacen ver que aparentemente las miles y miles de hectáreas de camarón que se cosechan anualmente aquí en el estado de Sonora, que es el principal productor de camarón de granja, no tienen en donde vender los camarones que cosechan de mas e idearon esta especie de Camarondonalds® para poder vender el excedente.

Siempre me había imaginado que en estas granjas donde se cultiva el marisco (sin albur), una vez sembrado el camarón, tenían que estarlos riegue y riegue para que los camarones pudieran sobrevivir. Después me entere que son una especia de albercas gigantes donde ponen los huevos de camarón (los camarones para reproducirse depositan huevos que después son fertilizados por el macho, no hay ningún castramiento) y lo alimentan hasta que tiene el tamaño del que se va a comercializar. Hay quienes dicen que este camarón de granja, no tiene el mismo sabor que el camarón atrapado en mar abierto. En este punto puede que tengan razón, ya que hay un cierto grado de blandes en el sabor comparado con el camarón de alta mar. Esto lo notas mas sobre todo en las variedades mas grandes.
El local en si de la comida no es tan malo, pero si es algo sosa la comida. Tal vez sea que el concepto es comida rápida, pero a menos que hayan modificado un poco las recetas (que sinceramente espero que lo hagan) la comida esta escasa de condimento y sabor.
Pedí unos camarones al mojo de ajo, que si bien estaban bien cocidos, el ajo estaba bastante soso y falta de ese punch que te hace repetir y repetir y saborear el ajo durante varias horas.
También ordene unos aros de cebolla, que en mi experiencia en comida rápida, son uno de los aros de cebolla mas infortunados en la historia de los aros de cebolla. Por supuesto eran congelados y casi seguro que calentados en microondas.
Lo que si me pareció bastante bueno, fueron unas quesadillas con chorizo de camarón. Aunque las porciones no eran muy grandes tenia un buen sabor y se podía saborear ese tenue sabor del camarón. No había tenido la oportunidad de probar chorizo de camarón nunca, así que fue una sorpresa agradable.

Refrescos de máquina, salsas y catsup en bolsitas que no eran nada extraordinario, pero que cumplían con su cometido. Platos de papel y tenedores de plástico. Lo repito nuevamente, el concepto es muy buen, que es consumir productos locales y levantar un poco toda la cadena de valor. Le falta pulir un poco la comida y algunos detalles del local y si quieren abrir mas sucursales, seria bueno darle una revisada a todo el concepto. Vale la pena darse una vuelta por el lugar para que prueben por ustedes mismos.

Yo le daría 3 camarones de 5.

Ubicación.