jueves, marzo 08, 2012

Tocho Morocho


He tenido la suerte y oportunidad de seguir cultivando una de mis grandes pasiones que es la fotografía
(además de mis otras pasiones que tengo que son música, cine, pornografía y la comida). Tuve la
oportunidad a finales del año pasado de hacerme de una Sony NEX-5n. Siempre había querido tener
una cámara “grande” y por fin la conseguí. Siento que realmente he avanzado en esto de la fotografía
(también con el porno, pero ese es otro post).
Recientemente ordene un lente por ebay (¡mi primer compra por ebay que me llego derechito a mi
casa!). Es un lente de CCTV pero con un adaptador para mi cámara. Para festejar que no teníamos nada
que festejar, mi querida esposa y un servidor tomamos rumbo a esas inhóspitas tierras del norte de
Hermosillo (¡Mufasaaaa!) y nos sentamos para cenar en el restaurante Tocho Morocho.
Ya antes me habían recomendado este lugar, pero por angas o por mangas (mas por angas que mangas)
no había tenido la oportunidad de ir...

El restaurante es muy agradable y acogedor (sin albur). La decoración es buena con motivos mexicanizados y americanizados (el diseño no se me da muy bien) y la iluminación es acorde… yo hubiese puesto más cosas en el techo para aprovechar lo alto del mismo como algún candelabro muy aparatoso o pintarlo de otro color, pero yo no soy el dueño del local que al parecer era una casa convertida en restaurante, osease que no me importa en realidad. Si van, no volteen mucho al techo porque no hay mucho que ver.
Pero en fin, como no fuimos a comer acostados sino a la vieja usanza de comer sentados, no hubo
mucho problema. Nos ofrecieron vino, pero la verdad no estaba de humor así que pedí una Negra Modelo (sin albur). Lo raro es que solo dos tipos de cerveza se ofrecen (me imagino que para ahorrar espacio en los refrigeradores), así que elegí la obscura, ya que la Bud Light es para niñas. Mi contraparte prefirió verse más ruda y ordeno un tequila el cual fue consumido con celeridad.
Tienen una carta con pocos elementos, lo que me hizo suponer que lo que hacen, lo hacen muy bien y
no estaba equivocado: hamburguesas, pescado, chamorro, ensaladas, etc. lo normal. También tienen un
pizarrón de gis en el que estaba parte del menú que me imagino que es por temporadas, lo que me hizo
voltear y ver un platillo que tenia años que no probaba. Pero de esto les comento en un momento más.
Yo pedí el chamorro para Lalo y déjenme decirles que está muy muy bueno (el chamorro, a Lalo no lo conozco). Con mucho romero y una especie de salsa negra que bañaba al chamorro y a los tallarines (sin albur). Muy bueno, aunque me hubiese gustado el sabor de la salsa un poco más sutil, ya que le quitaba un poco de protagonismo al chamorro. Venia acompañado de una pequeña ensalada. Muy bueno y ampliamente recomendable.
No podía haber otro final... 
Mi esposa ordeno una hamburguesa “de corte”. Bromee con el mesero sobre si era “de corte y
confección“, pero al ver que no se rio, me sentí devastado y no pude mirarlo a los ojos en todo el resto
de la noche ni cuando me trajo la cuenta. La hamburguesa estaba bastante buena, generosa porción
de carne y bien cocida como le gustan a mi esposa (sin albur), pero no me convenció mucho el sabor a
tomillo que sobresalía de la hamburguesa. Las papas fritas también bastante buenas, pero nada fuera de
lo ordinario.
Lo que si estaba más bueno que la desta y tenía mucho tiempo sin comer (la comida, no la desta),
fueron los tacos de tuétano. El tuétano, que se oye muy chistoso no es otra cosa que la medula ósea.
Sé que no se oye muy apetitoso, pero tienen que probarlo. Si no me equivoco, es el hueso del corte de
carne llamado “osobuco” o “chambarete”. Este es horneado o calentado en una planche por ambos lados y lo que tienes que hacer es sacar lo de en medio que es una especie de gelatina o grasa. Te lo sirven con tortillas de maíz, una salsa hecha al parecer en molcajete, sal gruesa y limon. Es obvio decir que estaba delicioso. Este es un plato muy interactivo y se tiene que tener la mente abierta para manejarlo,
debido a que el tuétano es básicamente grasa y tiene la particularidad de adherirse al paladar, lo que
refuerza el sutil sabor del mismo.
No tengo suficientes palabras para agradecer tal plato. En verdad tenía muchos años sin probar tuétano
y el poder disfrutarlo de forma tan maravillosa fue toda una revelación. Atrévanse por favor a probarlo.
Mi lente de 35mm de CCTV marca Fujian hizo su trabajo; aunque su luminosidad es muy buena, no
tiene mucha definición en los extremos y es muy propenso a los destellos, se tienen que cerrar hasta
casi f/2.8 o más para obtener claridad a lo largo de la imagen, lo que le resta chiste debido a su alta
luminosidad. Pero es un lente con mucho carácter debido al interesante bokeh que genera por su
diminuta profundidad de campo abierto a f/1.7. Este lente creo que seria espectacular para retratos,
puesto que abierto completamente no tiene la mejor definicion, es por ello que es ideal para fotografias de cara y hombros.

En fin, una experiencia bastante agradable en este restaurant. El servicio es muy amable y el ambiente
interesante. Los precios son de normal un poquito arriba, pero la comida bien lo vale. Es mejor reservar con anticipación, puesto que no hay muchas mesas. Recomendado ampliamente.

Yo le daría 4 medulas óseas de 5.

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