martes, mayo 17, 2011

In-N-Out Burger

       Los lugares de venta de hamburguesas en Estados Unidos son muchos y muy variados. Aquí en México también, pero no todos son grandes cadenas nacionales o transnacionales donde la industrialización y los ahorros de costos van primero que la calidad de la comida.
        En lo personal disfruto mucho de estos locales de tipo franquicias. Me declaro fan de la Quarter Pounder y de la Big Mac de McDonalds; también tengo una fijación malsana por la Western Bacon cheesburguer de Carls Jr; amo el tocino y sería feliz comiendo 3 veces a la semana la Baconator  de Wendy’s. Me gustan mucho las hamburguesas y por ende me gusta ir a lugares que nunca he ido para poder opinar. Lo bueno de las franquicias es que si pruebas una en un lugar, es muy muy probable que si vas a otra cuidad o en otra parte la hamburguesa que te gusto te sepa exactamente igual y eso es una ventaja en estos días que vivimos de incertidumbre y de gente que va a la expo a embriagarse en una orgia de libertinaje, cerveza y olor a boñiga, sin siquiera ir a ver a las pobres vacas.


  Esto me lleva a que en mi último viaje a Estados Unidos pude visitar esta franquicia In-N-Out Burger. Déjenme decirles que fue toda una revelación para mí: hamburguesas grasosas y malteadas a la vieja usanza sin muchas opciones, acompañadas de papas de verdad freídas en aceite de verdad. No voy a meterme mucho con este lugar que es por demás sobrio, de hecho, si no fuese por las mesas, parecería que estas entrando a un baño público (aunque no entiendo bien las palmeritas del los azulejos).

El lugar es lo de menos cuando tienes unas hamburguesas tan buenas como estas. Cebolla, tomate, lechuga y una salsa “secreta” que sabe como mayonesa, revuelta con cátsup y puesta al sol por varias horas. La carne molida que dudo que sea 80/20, debe de ser mucho más grasa que el 20% (lo que no es nada malo) cocinada completamente en su misma grasa y en el aceite de la plancha, hacen que sea una hamburguesa jugosa; la carne puesta en un pan que ni siquiera se molestan en ponerle ajonjolí (creo que su lema dice “Tanto el ajonjolí como el pan integral es para los débiles”). El queso derretido encima de la carne que parece una mezcla de cheddar y veleta solo potencia el sabor. La mordida a este hamburguesa no hace mas que provocar sonrisas de colegial enamorado (sobre todo a los dueños) debido a el rico sabor de estas. Son momentos como estos los que me hacen agradecer el poder comer todavía grasas saturadas sin ningún remordimiento. Esta hamburguesa casi hace que vale la pena el tener que pagar por tener un permiso para cruzar a Estados Unidos (casi).
Las papas son también muy buenas son reales. Se puede ver a las cocineros y cocineras, vestidas cincuenteramente con unos uniformes con gorras de camionero y gorros de papel, como están partiendo las papas y friéndolas en litros y litros de aceite. Las papas saben diferente, aunque he de aceptarlo que hay mejores papas en otras franquicias, pero estas de aquí (sin albur) no son malas.
  Tu clásica bebida en vaso gigantesco con fuente de sodas abierta donde te sirves las veces que creas necesario, cátsup en botecitos de cartón, servilletas y ya. Nada esta de mas en este establecimiento, de hecho las cocineras/cajeras como dice Molotov: “no estaban buenas, ni tampoco estaban gachas” que yo pienso que es un estándar de la compañía para que nada te distraiga de que disfrutes de una buena hamburguesa.

Las hamburguesas me gustaron tanto que haste le di click en “Me gusta” en su pagina de Facebook. Si vuelvo a Estados Unidos y si tengo mucha hambre y si estoy en un radio de 300mts cerca de un In-N-Out Burger, lo más probable es que coma ahí (soy un hombre perezoso)

Yo le daría 4 palmeritas de 5

http://www.in-n-out.com/

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